Desde que tengo uso de razón, siempre sentí algo raro cuando tenía que responder a la pregunta: "¿De qué signo sos?".
Yo soy de Sagitario. Es un signo, según la Astrología, muy positivo. Uno de los más positivos, porque es el anteúltimo del Zodíaco completo, (El 11avo de un total de 12).
Eso según la Astrología. Según yo (sonará muy egocéntrico, pero este pequeñísimo espacio en medio de toda la gigante red de Internet es solo mío, y yo escribo lo que quiero, y el que no quiere leer, no lee, y pasa a otro espacio pequeñísimo o gigante en medio de toda la gigante red de Internet) Sagitario es un signo que vive resurrecciones, o renacimientos, y tiene la obligación de levantarse aunque caiga mil veces, pero el punto más débil es el "Ojo sensible", por llamarlo de alguna manera, y enfrentarse a la realidad y a lo habitual con una faceta a veces incómoda, o extraña.
Los signos deberán ser fuerzas espirituales, energía instintiva. El sagitario cruza la colina como un Hombre que lleva fuego inquieto dentro de su pecho, y que solo despide energía cuando encuentra los instantes perfectos de desarrollo espiritual. Mitad humano; mitad caballo. Mitad Razón; mitad Instinto. (Para los días de hoy: Mitad razón; Mitad estupidez).
Hace mucho necesito de tu energía de resurrección, hermoso Sagitario. Que bueno que hayas vuelto, así tan salvaje y misteriosamente, al combate de las esperanzas interactuando.
Deseo que puedas combatir contra todos esos demonios que solo nosotros conocemos, que revienten en mi pecho, que se hagan polvo. Coraje rebalsa. El miedo es un virus inseparable de la vida. Cambiando perspectivas. Mutandome al drenaje, el sol no devuelve colores. La felicidad nunca es noticia. Plena búsqueda, hamacandonos en nuestras palabras. Basta de indiferencia, todo eso ya lo sabemos.
Luz hay muchas veces en la vida.
Aprovechemos este divino rito de iluminación
Mi carne y la pureza
Tu y yo nomás, almita mía.











